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sábado, 9 de enero de 2010

De dónde venimos, a dónde vamos


2009 fue el año de spotify, del libro electrónico, la tele digital, el cine en 3d, los vampiros adolescentes y las pelis de ciencia ficción a la antigua usanza (por no mencionar la puta crisis), y el año donde empecé a dejar languidecer este blog.
Empezamos 2010 con nieve, concentración de cadenas, el exilio de Iñaki Gabilondo de Cuatro a CNN+ (quien sabe si para mejor) y una tele pública sin anuncios pero con los mismos programas insípidos de siempre.
Menos mal que en febrero sacarán disco mis dos artistas viejunos favoritos: Peter Gabriel con su parte del proyecto Scratch My Back, cantando temas de gente más o menos de su quinta (Bowie, Paul Simon, Neil Young, Lou Reed, Randy Newman o David Byrne) y otros más de ahora como Elbow, Arcade Fire, Magnetic Fields o Radiohead; seguirá un disco-respuesta donde esos mismos artistas versionarán temas de Gabriel (de ahí el título: tú me rascas la espalda a mí y yo te la rasco a ti). Mucho más prolífico, el antes mencionado David Byrne (en colaboración con Fat Boy Slim) presentará Here Lies Love, 22 animadas canciones inspiradas en la relación entre Imelda Marcos y su asistenta (en serio). En las voces, nada menos que Tori Amos, Marta Wainwright, Steve Earle, Cyndi Lauper, Roisin Murphy, Natalie Merchant, Allison Moorer, Camille, Santigold, Sharon Jones, y en un par de temas el propio Byrne. Viva la gente original.

Estrenarán película directores como Christopher Nolan (Inception, thriller metafísico del que nada se sabe), Martin Scorsese (Shutter Island, también con Leo Dicaprio, basada en una novela de misterio bien escrita pero un poco vista), Alex de la Iglesia (Balada triste de trompeta: comedia grotesca sobre dos payasos enamorados de la misma trapecista en la España de 1973) o Peter Jackson (Lovely Bones, basada en la estupenda novela de Alice Sebold sobre una niña asesinada que desde el cielo contempla qué es de su familia y del tipo que la mató; las primeras críticas dicen que funciona como thriller pero no como drama, que le falta sutileza a la adaptación. Me lo temía).

En televisión, TVE tendrá que decidir que es lo que quiere ser de mayor, si la PBS o la BBC. Hablando de la cuál, en marzo Matt Smith se estrenará como el decimo primer Doctor en Doctor Who en una nueva etapa comandada por Steven Moffat. Mientras le dejen, el Gran Wyoming seguirá jugándose el tipo simplemente por sacarle los colores a la carcunda de este país. Llegarán más series oportunistas pretendiendo ocupar el hueco de Lost sin haber entendido nada, y el vacío será terrible cuando este verano concluya la extraordinaria odisea de los supervivientes del vuelo 815 de Oceanic, la primera gran nueva mitología del siglo XXI. De momento, mientras llega el dos de febrero, miro y remiro las fotos promocionales y me quedo fascinado con la beatífica sonrisa de John Locke. ¿Qué significará?

P.D.: Para quienes no la hayáis recibido ya en mano, adjunto copia de mi felicitación de navidad de este año. ¡Feliz 2010!


martes, 28 de julio de 2009

Corta y pega (Comic Con 2009)



1. Mínimo signo de vida de este mortecino blog de julio: Que por lo que cuentan la Comic Con de San Diego de este año ha debido de estar muy bien e internet está lleno de videos que lo prueban. Allí se presentó (para empezar por lo más esotérico) esta (larguísima) promo del remake de El prisionero en miniserie de 6 capítulos con Ian McKellen y James Caviezel, rodada en Sudáfrica con tratamiento de peli y que no pinta tan sacrílega como podría suponerse (¿un poco escasa de humor, quizá?).

2. Varios desconcertantes spots promocionales de la 6ª (y final) temporada de Perdidos. Si no habéis visto el final de la 5ª no os podéis ni imaginar la clase de enloquecidas especulaciones que han levantado... Y la charla de los cachondos de los productores con los fans tampoco tiene desperdicio: (http://www.youtube.com/watch?v=ruNjVeEBA_I)




3. Los presentes pudieron ver en vivo el trailer de la aventura final de David Tennant como El Doctor (Who), para las próximas navidades (está en youtube y tiene spoilers por un tubo, pero se ve fatal). Antes de eso, quizá en noviembre en la BBC, la penúltima aventura del Décimo Doctor, The Waters of Mars, éste sí con trailer oficial:




Y muchas más cosas que pasaron, y posiblemente más interesantes, las podéis encontrar en vuestras páginas favoritas de cine y tv. Y si no tenéis ninguna no entiendo cómo habéis llegado hasta aquí abajo...

lunes, 3 de noviembre de 2008

Regeneración


El Doctor está condenado. La semana pasada David Tennant, la estrella de Doctor Who, anunciaba que se va. Que es mejor dejar al público con ganas de más, mejor abandonar mientras aún queda entusiasmo y antes de que el privilegio de interpretar a uno de los mejores personajes de televisión de todos los tiempos (según él, y según muchos, yo mismo por ejemplo) se convierta en un simple trabajo.
Y como en Doctor Who no hacen recasts, en algún momento del último de los cuatro especiales que se emitirán a lo largo de 2009, a Tennant le caerá un piano radiactivo en la cabeza y morirá (según ha bromeado el productor y guionista Russell T. Davies). Gritos de horror entre el público.

Y entonces vendrá el gran truco de magia que ha asegurado la longevidad de la serie de la BBC durante cuarenta años, el mismo que le permitió regresar en 2005 de su ignominiosa cancelación de 1989 como si el tiempo no hubiera pasado (salvo para la industria de los efectos especiales): en vez de morir, el Doctor se regenerará.

Allá por mediados de los 60, cuando William Hartnell, el primer Doctor (un viejecillo siniestro que se fue enterneciendo con el tiempo hasta volverse entrañable) decidió dejar la serie, a alguien se le ocurrió una idea de cuya extraordinaria brillantez seguramente nadie en su momento fue consciente. Ya que el Doctor era un extraterrestre (pese a su aspecto humano), por qué no darle un poder sobrehumano (su único poder, de hecho), el de revivir al instante convertido en otro, de reencarnarse en sí mismo con otro cuerpo y otra cara. La regeneración.

El segundo Doctor fue Patrick Troughton, el Colombo del espacio. También un genio científico desbordante de entusiasmo, un outsider metomentodo, un espontáneo protector de los débiles que viajaba por el espacio y el tiempo en una cabina azul más grande por dentro que por fuera, desfaciendo entuertos junto a sus compañeros humanos, pero que se parecía a Hartnell en aspecto, actitud o carácter como un huevo a una castaña. De esta manera, incorporando el cambio de actores en la propia dinámica de la serie, remarcándolo en lugar de ignorarlo o atribuirlo a una operación radical de cirugía estética, animando a cada nuevo Doctor a ser su propia versión del héroe, Doctor Who encontró una manera única de reinventarse una y otra vez, de mantenerse siempre fresca y cambiante, con un potencial de eternidad tan largo como el de su protagonista, el único inmortal que desprecia el cliché borgiano y a sus 900 años sigue lleno de curiosidad, de energía y entusiasmo, conociendo gente, viviendo aventuras , viajando incesantemente por el universo en su absurda nave espaciotemporal.

Qué serie tan extraña, tan imposible de clasificar: disparatada, terrorífica, hilarante, entrañable, romántica, a ratos sesuda y a ratos completamente estúpida, una mezcla imposible de los universos de Douglas Adams y el profesor Quatermass y que jamás se toma muy en serio a sí misma. A partir de 2010, a Steven Moffat (Coupling, Jekyll, el guión de Tintín para Spielberg y Jackson) le tocará reinventarla desde cero una vez más, además de buscar al sucesor de Tennant, ahora mismo el Doctor más popular de todos los tiempos. Uno de los rumores más repetidos menciona a un tal Patterson Joseph, un actor negro muy bien considerado…

Por simple coincidencia, mañana (primer martes de noviembre), el mundo real afronta expectante la regeneración de otro famoso personaje mítico, el Presidente de los Estados Unidos, una regeneración que nos librará por fin de la penosa jeta de su encarnación más impopular que sin embargo ha resistido ocho temporadas en pantalla. Cierto, Bush no ha tenido que morirse para dejar la silla, ahí es donde se tuerce el paralelismo entre Doctor Who y cualquier cargo electo; va en cambio que ni pintado para los Papas, esos señores que siempre visten igual y hasta abandonan su antiguo nombre y se ponen otro seguido de un número cardinal para mejor sumergirse en el papel (es más, yo todavía sigo sin creerme a Benedicto XVI, igual porque le conocí interpretando otro personaje de la misma serie –el Cardenal Ratzinger- en tiempos de su carismático antecesor Juan Pablo II, 26 años siendo El Papa). Pero estoy divagando…
Sólo cabe desear que la próxima regeneración del Presidente de los EEUU salga completamente opuesta a la actual porque ahora mismo el programa apesta y nada más que un cambio radical en el personaje, y un actor que entienda verdaderamente el papel, podría levantar la audiencia. La cancelación no es una opción.

jueves, 3 de julio de 2008

Añiversario

Parece que fue ayer pero no porque hoy hace un año desde que empecé con el blog (lo he tenido que mirar). ¡Felices tiempos aquellos en los que, libre de preocupaciones mundanas, metía dos o tres actualizaciones por semana y me quedaba tan ancho!

La vida real, sin embargo, y la falta de un filántropo (o filántropa) que me retire de las calles y me permita escribir y dibujar paridas a tiempo completo se han ido cobrado su peaje hasta reducir aquel árbol frondoso a su actual condición de bonsai. Hoy, por ejemplo, tendría que haber aquí una crítica de Los cronocrímenes de Nacho Vigalondo que aún tengo a medio escribir (a propósito, los rumores eran ciertos, es brillante). Y una hipotética lista de tareas pendientes incluiría, además…
1) Un baboso panegírico de la segunda temporada de Muchachada Nuí (que se despedía ayer en un momento de forma extraordinario).
2) Un artículo malhumorado sobre cómo ya va siendo hora de matar a Greg House.
3) Mi ensayo 6 millones de veces pospuesto sobre Doctor Who (que el sábado por la tarde hora de Londres se despedirá como serie regular hasta 2010, poniendo fin a cuatro años gloriosos bajo la producción de Russell T. Davies).

Y porque este mes he suprimido la sección de necrológicas, que si no…
La buena noticia es que mañana empiezan mis vacaciones y entro en fase de dedicación exclusiva (qué pasa, cada uno se divierte como puede). ¿Propósitos para el año nuevo? Cultivar el minimalismo y pasar en audiencia a Jiménez Losantos. ¡Feliz verano!